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16 / 03 / 2018

Migración web y SEO: 4 puntos a tener en cuenta

Migración web y SEO: 4 puntos a tener en cuenta

Existen múltiples factores que pueden afectar en la migración de una web

Una de las peores situaciones en las que puedes encontrarte tras realizar la migración de una web a un nuevo formato es la pérdida de tráfico SEO. Aunque los nuevos contenidos, estructura o diseño mejoren la versión anterior de tu sitio web, no tener en cuenta algunos aspectos como las redirecciones o la profundidad de los enlaces puede llegar a ser fatal para el funcionamiento de la web.

Existen múltiples factores que pueden afectar a un escenario de migración de un sitio web. Hoy vamos a centrarnos en aquellos que afectarían a una web en la que actualizáramos los contenidos, estructura y diseño, sin modificar otras variables como el dominio o la encriptación HTTPS.

1. Redirecciones

Uno de los puntos más esenciales en toda migración web: las redirecciones. Mientras no se dé el marco idílico en el que no cambiásemos ninguna URL en la actualización de nuestro portal, será necesario realizar redirecciones 301 (el caso más común) u otros tipo de acciones.

A través de las redirecciones de tipo 301, podremos indicarle a Google y a otros motores de búsqueda que las URLs que tenían en su índice han cambiado y dirigirlos a la nueva versión de las mismas. Cabe destacar que también es posible que existan páginas de nuestra web que queramos abandonar, por lo que retornando un código de estado 410 será suficiente para dejarlas morir.

A modo de resumen, podemos seguir estos pasos para asegurarnos que realizamos todas las redirecciones necesarias para que el tráfico orgánico de la migración de nuestra web no se vea afectado en este ámbito:

  1. Listar todas las URLs de la versión actual de tu web. Existen múltiples opciones para ello, desde la extracción de las URLs a través de la base de datos de la propia web, mediante una herramienta de crawling, con Google Analytics para aquellas páginas más visitadas, Search Console…
  2. Identificar que URLs queremos redireccionar y cuáles abandonaremos. Aquí podemos valorar aspectos como su posicionamiento, volumen de tráfico, utilidad para el usuario, etc.
  3. Crear un listado de las URLs de la nueva versión.
  4. Cruzar ambos listados, indicando la relación entre las URLs de la versión actual con las de la nueva.
  5. Generar las redirecciones 301, ya sea mediante el archivo .htaccess, a través de programación u otros métodos.

En webs con poco volumen de páginas, podremos abarcar todas ellas en este proceso. Pero en portales con gran volumen de URLs, por ejemplo un e-commerce, en ocasiones tendremos que priorizar aquellas que generen más tráfico o utilizar recursos como expresiones regulares para automatizar el procedimiento.

2. Revisión de contenidos

Aunque el equipo de diseño web haya realizado un trabajo fantástico con el nuevo aspecto visual del portal, puede que no hayan tenido en cuenta aspectos como mantener el H1 de las páginas o reducido el volumen de contenido de las mismas. Mención aparte para las etiquetas Title y Meta Description, a las que deberemos prestar especial atención en estas situaciones.

Pese a que será habitual introducir cambios durante una migración web, deberemos minimizar su impacto intentando que las nuevas páginas de nuestra web conserven la estructura y grueso de contenidos. Por lo que antes de publicar el nuevo sitio, será obligatorio realizar una revisión SEO del mismo.

3. Profundidad de enlaces

Uno de los grandes olvidados en las migraciones de sitios web. El número de enlaces que hacen falta para llegar a una determinada página en nuestra web afectará tanto a la experiencia de usuario como al SEO.

Por ejemplo, una landing page que en la versión actual de nuestro portal se encontraba enlazada desde la página principal, pasa a desaparecer de la misma en nuestro nuevo diseño para estar vinculada desde un sub-menú. Esto hará que las arañas de rastreo de los buscadores tengan más dificultad para acceder a esta página.

4. Archivo sitemap.xml y robots.txt

Para indicarle de manera ordenada y más rápidamente a Google el cambio en nuestras URLs, tendremos que generar un archivo sitemap.xml con los nuevos enlaces y subirlo a su herramienta para webmasters, Search Console.

Otro fichero que deberemos revisar es el robots.txt, vigilando que antiguas directivas de este archivo no afecten negativamente a la nueva web.

Llegados a este punto, tendremos resueltos la mayoría de los problemas que aparecen en una migración web estándar. Pero no debemos detenernos aquí: el seguimiento y monitorización de los días y semanas posteriores a la migración serán claves para detectar errores que puedan afectar a nuestro tráfico SEO y al buen funcionamiento de la web.

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