

Formarse en marketing digital hoy es más fácil que nunca. Y, al mismo tiempo, más confuso que nunca: hay grados universitarios, másteres, FP, bootcamps, cursos online, escuelas especializadas… Pero no todas las opciones valen lo mismo ni tienen la misma utilidad. Será además muy importante elegir la más adecuada para cada momento de tu carrera.
Si quieres trabajar en marketing digital de verdad, necesitas entender dos cosas: qué tipo de formación existe y qué recorrido tiene sentido según tu objetivo profesional. Pero debes construir el tuyo.
Vamos por partes. Pero antes de seguir leyendo, una advertencia: si quieres ser un buen profesional del marketing digital, ninguna de las formaciones que hagas va a ser la definitiva, pues necesitamos ponernos al día constantemente si no quieres convertirte en un dinosaurio o un precioso ficus.
La formación reglada no es un complemento, es la base. Es allí donde se adquieren los fundamentos: cómo funciona una empresa, cómo se estructura una estrategia, cómo se analiza un mercado o cómo se toman decisiones con criterio. Sin esa base, todo lo demás se vuelve improvisación.
A partir de aquí, el recorrido habitual va de menos a más, y dependerá de cuándo hayas abandonado la educación secundaria:
Los grados medios de marketing son una buena opción para jóvenes que no quieren ir por el camino del bachillerato, y tienen interés por temas de marketing en nuestro caso.
Sirven como punto de partida para:
Una vez acabado este estudio, aquí nuestra recomendación es continuar estudiando con unos estudios que te permitan seguir un itinerario lógico a tus gustos y capacidades.
Aquí ya entramos en terreno relevante. Ya vengas de un grado medio o de bachillerato, este paso es el mejor si no tienes claro el camino de la universidad, pero quieres ser un buen profesional.
Los ciclos formativos de marketing y publicidad ofrecen un enfoque bastante práctico, contacto inicial con herramientas digitales y una visión bastante aplicada del marketing, aunque a mi parecer dependiendo del itinerario extraescolar puede quedar corto en el ámbito humanístico.
En muchos casos, son una alternativa más a la universidad para empezar en el sector, y son especialmente recomendables si buscas incorporarte antes al mercado laboral a una edad pronta. Y una praxis de aprender haciendo, no solo estudiando. Estos programas además siempre conllevan un programa de prácticas en empresas, que te permitirán tener un primer contacto con el mundo laboral, y validar si esto es lo que te gusta y a lo que te quieres dedicar. A partir de aquí decide si te incorporas ya al mundo laboral, o sigues estudiando.
Normalmente los estudiantes de grado superior que llegan a a agencias de marketing digital vienen desde el GS de Marketing y Publicidad. Para mi gusto es un buen punto de partida, pero demasiado generalista, y muy poco orientado al marketing digital. Recientemente el Gobierno español ha impulsado un GS en SEO, SEM y redes sociales. Tenemos muchas esperanzas en este programa, pero está en proceso de implantación y es pronto para saber si resultará útil tanto a los estudiantes como a las empresas.
Llamadme clásico pero siempre que sea posible debo recomendar hacer una carrera universitaria. Ya el tipo de carrera y el centro queda a tu gusto. Pero lo que te va a dar a nivel académico y vital no tiene comparación alguna. Carreras como Marketing, ADE, Publicidad o Comunicación aportan una capa estratégica y metológica para dedicarte al marketing digital. Hay algunos centros como el Tecnocampus en Cataluña que tienen grados universitarios en Marketing Digital y son programas muy interesantes, y la prueba es que tenemos un convenio con ellos que aporta un estudiante cada año a nuestra agencia, y muchos de ellos luego se han podido incorporar a la normalidad de La Teva Web.
En las facultades de marketing se trabaja con una visión global de negocio, estudiando en profundidad el comportamiento del consumidor, trabajando la planificación y estrategia. Su valor está en el contexto y la estructura mental que aportan. No tanto en la ejecución técnica del marketing digital actual, que suele ir por delante del temario.
Tienen sentido si buscas: una base sólida a largo plazo, y una visión más amplia del marketing y la empresa.
El último escalón dentro de la formación reglada. Aquí es donde debería producirse la especialización dentro del marketing digital: SEO, analítica, publicidad online… también puede ser una buena idea un máster de marketing digital si la carrera de base no es del ramo, aunque continuará siendo genérico a la fin.
Pero no todos los másteres cumplen esa promesa. La diferencia está en el enfoque pues si es práctico y conectado con el sector, suma mucho. En cambio si es teórico y ya, aporta poco más que el título (que es importante, dependiendo de por dónde quieras ir).
Antes de elegir, conviene fijarse en aspectos como el profesorado en activo, el uso de herramientas reales, o el enfoque orientado a proyectos. Cuando está bien planteado, el máster sí puede ser el puente entre la base académica y el trabajo real.
Con muchísimo respecto para estas universidades y profesores que participan de estos másteres: a menudo el temario, los docentes y las dinámicas están muy lejos de la realidad laboral. En nuestro caso aplicado: una persona que ha estudiado bachillerato, un grado de marketing y un máster universitario de marketing digital, y no ha hecho nada más en paralelo, no nos va a aportar mucho a corto plazo, pues no tendrá los conocimiento, habilidades y experiencia necesarias. Sin embargo, es una base excelente para tener una carrera a largo plazo y de enfoque estratégico o de gestión. ¿Cuándo estudiar el Máster? Pues es una excelente pregunta: en mi opinión lo ideal es no estudiar el máster inmediatamente después de acabar la carrera. Una vez finalizado el grado ponte a prueba en distintas disciplinas del marketing digital y, cuando encuentres la que más te apasione, busca el mejor Máster para ser el/la mejor.
Aquí es donde el marketing digital se vuelve realmente trepidante, fluido, desestructurado si quieres, pero se aprende un montón.
La formación no oficial es, en muchos casos, más actualizada, más directa y más conectada con el mercado. Toda la base que tengas de antes te vendrá bien, pero ir haciendo este tipo de formaciones durante tu carrera es imprescindible en el sector que nos movemos.
Programas intensivos, cortos y muy enfocados a la empleabilidad. Puede ser una buena palanca si necesitas una aceleración para un reto de marketing digital y necesitas ponerte al día, o bien si quieres darle un giro a una carrera profesional que ya estaba avanzada en otra dirección
Estos programas te ofrecen un aprendizaje rápido, con enfoque práctico y para una posible incorporación inmediata. Pero como todo lo exprés, puede quedar cojo y deberás complementarlo con formación adicional y experiencia real. En estos programas no siempre profundizan (no hay tiempo), puede ser que aprendas a hacer cosas pero no su sentido, y la calidad es muy variable según el centro (es una moda como los bruch, alguno bueno habrá pero lo que más abunda es el postureo).
Funcionan bien si necesitas un cambio rápido o una primera entrada al sector. De todos modos, mucha atención a los programas y los centros, hay un poco de todo. Una buena opción en este sentido sería el Bootcamp de marketing digital de Neoland.
Estos centros ofrecen programas más estructurados, normalmente con más recursos y networking, y siempre hay sinergias con el mercado laboral, tanto en enfoque como en aterrizaje (sus convenios con grandes empresas son una tónica habitual).
Suelen combinar estrategia con casos reales, y cierta base teórica pero esta no es el centro de la cosa
Son útiles si buscas un perfil más global y business friendly, vienes de otro sector o tienes una idea de emprendimiento con base u orientación de marketing digital. En el caso de que te incorpores a una agencia como la nuestra, probablemente fuera una buena base pero te faltará un background más técnico, para completar hasta tener el perfil idóneo.
Hay algunas academias especializadas en estudios de marketing digital que tienen programas potentes. Incluso hay agencias similares a la nuestra que tienen una gran parte de su estructura y recursos orientados a sus academias. Aquí suele estar la formación más aterrizada en ámbitos específicos del marketing digital como el SEO, Paid Media, Analítica, Growth o ahora la IA.
La clave es que están más cerca del día a día del profesional. Para mí son una opción muy interesante para especializarnos en algo, o bien para solidificar el camino. Me explico: muchos profesionales del marketing digital hemos llegado a él a través de proyectos propios o de casualidades de la vida, y resulta que llevamos ya años implementando acciones de marketing digital, pero carecemos de una base académica sólida. En estos casos un programa de estas escuelas puede ayudarte a tener el título que no tienes (en caso que necesites para acreditar lo que ya sabes), pero sobre todo te ayudarán a contrastar formas de trabajo y adquirir metodologías que puedas implementar en tu día a día.
En este caso nos referimos a cursos cortos de una temática específica: Google, Meta, Coursera, plataformas especializadas… tienen programas que están muy bien.
Son útiles para empezar, complementar con otras formaciones, actualizar conocimientos o explorar nuevos caminos. Pero sólo son una visión superficial y poco práctica a menudo, que bien complementada, puede ayudar.
Aquí es donde mucha gente se queda a medio camino y es una pena. Estudiar marketing digital no te convierte en profesional del sector. Te da contexto y conocimientos básicos. Pero el mercado no busca contextos, busca perfiles que sepan hacer cosas concretas. Y pienso además que si bien una visión 360 es muy interesante tenerla para poder entender situaciones y acompañarlas, la complejidad de lo que tenemos entre manos necesita especialistas en ramas específicas del marketing digital.
El marketing digital es demasiado amplio para abarcarlo todo. Y, tarde o temprano, tienes que elegir. Las principales áreas son el SEO, el SEM / Paid Media, la Analítica digital, el Social Media, el CRO o la Automatización e inteligencia artificial.
Al principio tiene sentido tocar varias áreas. Entender el ecosistema. Ver qué encaja contigo. Pero el salto profesional llega cuando te especializas. Porque es ahí donde aportas valor real, puedes demostrar resultados, te vuelves más que empleable, eres muy útil.
Aquí está la parte que casi nadie te explica: en marketing digital, gran parte del aprendizaje no ocurre en las aulas. Ocurre fuera de ellas.
Si no estás aquí, te quedas atrás:
Esto tiene una ventaja clara: va mucho más rápido que la formación oficial. Es donde ves qué está funcionando ahora, no hace dos años. Puedes testear, implementar, comentar, refutar, equivocarte, acertar, mejorar día a día.
Puedes tener títulos. Puedes tener cursos. Pero si no has hecho nada, no tienes un perfil profesional apetecible.
Aquí no hay atajos: debes tocar proyectos reales cuanto antes y cuantos más mejor, da igual la etapa formativa en la que te encuentres.
Te doy algunas ideas:
Esto es lo que marca la diferencia en una entrevista. Porque en marketing digital, lo que cuenta no sólo es lo que sabes (que es muy importante), sino lo que sabes hacer. Y a menudo, se aprende haciendo (y equivocándote). Así que al lío!

¿Tienes un proyecto en mente? Cuéntanoslo
En marketing digital, lo que cuenta no es lo que sabes, sino lo que sabes hacer.