

Como agencia SEO, el ALT text es uno de esos campos que casi todo el mundo rellena mal o directamente ignora, y que sin embargo aporta un retorno enorme por el poco esfuerzo que exige. El atributo alt describe una imagen para quien no puede verla: personas que usan lectores de pantalla, navegadores con las imágenes desactivadas y, sobre todo, los buscadores. Google no "ve" una imagen como un humano; se apoya en el ALT text como señal principal para entender qué muestra y en qué contexto es relevante. Bien trabajado, mejora la accesibilidad, el posicionamiento de tus imágenes y hasta la forma en que la IA y Google Lens interpretan tu web. En esta guía repasamos qué es, por qué importa, cómo no debe ser, cómo escribirlo bien y cómo optimizarlo a escala.
El ALT text (texto alternativo) es el contenido del atributo alt de una etiqueta de imagen: Su función original es sustituir a la imagen cuando esta no puede mostrarse o percibirse, describiendo lo que aparece para que la información no se pierda. Es un texto que el usuario medio no ve, pero que cumplen un papel decisivo para tres públicos: las personas que navegan con lectores de pantalla, los navegadores que no cargan la imagen y los buscadores que rastrean tu web. No confundas el alt con el nombre del archivo ni con el atributo title: son campos distintos y el que Google usa como señal principal de la imagen es el alt.
El ALT text trabaja en cuatro frentes a la vez. El primero es la accesibilidad: los lectores de pantalla leen el alt en voz alta, de modo que una persona ciega o con baja visión entiende qué muestra la imagen y qué papel juega en la página. Más allá de ser una buena práctica, la accesibilidad web es una obligación legal en un número creciente de contextos.
El segundo es el SEO de imágenes: un alt descriptivo ayuda a Google a entender la imagen y a posicionarla en Google Imágenes, un canal de tráfico que muchos proyectos desaprovechan. El tercero es el descubrimiento visual: Google Lens y la búsqueda por imagen se apoyan en estas señales para relacionar tu contenido con consultas visuales. Y el cuarto, cada vez más relevante, es la IA: los modelos generativos y los sistemas de GEO interpretan mejor una página cuando sus imágenes están correctamente descritas. Un buen alt, además, refuerza el contexto temático de la página, algo que suma al posicionamiento general y no solo al de la imagen.
El atributo alt es probablemente el campo de SEO peor utilizado que existe. Estos son los errores que nos encontramos una y otra vez en auditorías, y que conviene erradicar. Dejar el alt="" vacío en imágenes que sí aportan contenido, con lo que se pierde toda la información. Escribir alt="imagen" o alt="foto", que no describe absolutamente nada. Rellenarlo con una ristra de palabras clave del tipo alt="zapatillas running baratas comprar online oferta", que es spam puro y Google lo interpreta como tal. Repetir el mismo alt genérico en cincuenta imágenes de producto distintas. Y, por supuesto, no poner el atributo en absoluto. El denominador común de todos estos casos es tratar el ALT text como un hueco que rellenar con keywords en lugar de como lo que es: una descripción útil de lo que se ve.
Un buen ALT text es específico, conciso y descriptivo, y prioriza el contexto sobre la descripción literal: explica el propósito de la imagen, no solo lo que es. Como referencia práctica, muévete en la franja de 80 a 125 caracteres; por encima de 125, muchos lectores de pantalla cortan el texto. Compara estos tres casos para una misma zapatilla: alt="zapatos" es demasiado vago; alt="comprar zapatos baratos online oferta" es spam de keywords; alt="Nike Pegasus 41 en negro, vista lateral, con suela React" es el correcto, porque identifica marca, modelo y detalle visual.
De ahí salen dos reglas que aplicamos siempre. Para imágenes de producto, la fórmula ganadora es marca + modelo + detalle visual, porque cubre exactamente cómo busca la gente. Y para las imágenes puramente decorativas, sin función ni información (fondos, adornos, separadores), lo correcto es un alt="" vacío, para que el lector de pantalla las ignore y no genere ruido. El mejor truco para redactar un alt: cierra los ojos e imagina qué necesitaría saber alguien sobre esa imagen para entender el contenido de la página.
Antes de optimizar hay que localizar el problema. Para un vistazo rápido en una página concreta, extensiones de navegador como Web Developer o el evaluador de accesibilidad WAVE te marcan las imágenes sin alt o con alt vacío. Para un análisis a escala de todo el dominio, una herramienta de rastreo como Screaming Frog te lista de golpe cada imagen, su alt actual y su peso, y filtra las que están vacías o son demasiado largas. Los propios plugins de SEO en WordPress también avisan de imágenes sin alt. Y no olvides Google Search Console, útil para ver qué imágenes están indexadas y detectar oportunidades. Prioriza siempre por impacto: primero las imágenes de las páginas que más tráfico y conversión mueven, normalmente fichas de producto y categorías, y deja las decorativas para el final. Este trabajo forma parte de cualquier optimización de SEO técnico bien hecha.
Cuando arrastras cientos o miles de imágenes sin alt, escribirlas a mano una a una no es realista. Aquí la IA ayuda mucho: los modelos de visión actuales analizan cada imagen y generan una descripción coherente de forma masiva, y existen plugins y herramientas que automatizan el proceso sobre toda la biblioteca de medios. Es la vía rápida para pasar de miles de imágenes sin describir a una base decente en poco tiempo. Ahora bien, la IA es el punto de partida, no el final. Revisa siempre el resultado, sobre todo en fichas de producto, donde la máquina puede acertar el objeto pero fallar en la marca, el modelo o el matiz comercial que de verdad importa para posicionar. Nuestra recomendación es usar la IA para el volumen y la revisión humana para las páginas críticas.
En WordPress hay varias formas de gestionar el ALT text. Rank Math incorpora una opción para añadir automáticamente el atributo alt (y el title) a las imágenes que no lo tengan, generándolo a partir de variables como el nombre del archivo o el título de la entrada. Es útil como red de seguridad para que ninguna imagen se quede sin alt, pero conviene entender su límite: rellena un hueco, no redacta una descripción de calidad. Un alt basado en el nombre del archivo casi nunca es un buen alt.
Como alternativas, Yoast y SEOPress ofrecen funciones equivalentes, y los plugins de generación con IA producen descripciones bastante más ricas que el relleno por variables. El enfoque que aplicamos en proyectos WordPress es combinar ambas cosas: un etiquetado automático que garantice que nada queda vacío, IA para cubrir el grueso de la biblioteca y redacción manual en las imágenes que mueven negocio. Si quieres profundizar en cómo encaja esto en una estrategia mayor, lo trabajamos dentro de nuestro servicio de SEO para WordPress, y en tiendas online el detalle del alt en cada ficha marca diferencia real en e-commerce. En cualquier caso, un ALT text bien trabajado es de esas mejoras discretas con gran retorno, y desde nuestra agencia podemos ayudarte a implementarlo a escala.

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El ALT text es el campo SEO peor utilizado, y uno de los que más retorno da.